jueves, 20 de febrero de 2014

Día internacional del gato

Aprovechando que hoy es el día internacional del gato voy a dedicar este espacio a los dos felinos con los que comparto mi vida desde hace más de un año, Neko y Claudia.

 
Eran tantas las ganas que tenía de tener un gatito conmigo que días antes que me dieran las llaves de mi piso de propiedad ya estaba mirando qué gato podría adoptar. Vi un anuncio en el que regalaban una gata y fue ver su foto y ya me enamoré de ella. Claudia es una gata europea de tres colores de 6 años. Es una gata grande, inmensa, ahora ya pesa 5,5 kilos. Pero a la vez es sigilosa y muy ágil.
 
 
 
Claudia se comporta como una gata, es muy muy muy independiente y muy tranquila. Casi es una gata-mueble. Se pasa la mayor parte del día durmiendo y sólo se mueve para comer, hacer sus necesidades y estirarse un poco. No le gustan demasiado las caricias, únicamente cuando ella quiere. En realidad, todo tiene que ser cuando ella quiera.
 

 
La verdad es que los principios fueron muy duros. Claudia estaba acostumbrada a unos amos y el cambio de hábitat y de compañía no le sentó nada bien. Y el hecho que al cabo de pocos días se incorporara a nuestro hogar un gatito pequeño de 4 meses no ayudó  a facilitar la aclimatación.
 
 
El nuevo miembro de la familia se llamó Neko. El nombre lo sugirió mi pareja y a mi me gustó mucho como sonaba y que significase gato en japonés. Nuestro Neko es un gato completamente negro a excepción de una mancha blanca en la barriga y cuatro canas en el cuello. Neko ya tiene año y medio y desde que lo trajimos ha crecido un montón, ya se acerca a los 4,5 kilos. 
 
 
 
 
El pequeño de la casa es un trasto. Puede pasarse horas y horas durmiendo, pero de vez en cuando y sin saber a cuenta de qué se vuelve loco y empieza a saltar y a correr por casa como un desesperado. Sigue manteniendo su instinto cazador y su actividad preferida es ponerse en el alféizar de la ventana a controlar los pájaros. Neko me quiere con locura y no hay día en el que no me ronronee con fruición, me abrace, me de pequeños cabezazos, me haga masajes en el cuello o me venga a recibir a la puerta de casa. Lo confieso, Neko es mi debilidad.
 
Neko en su rascador nuevo. ¡Qué tiempos aquellos! Ahora prácticamente está irreconocible...

La idea era tener un sólo gato en casa, pero nos ofrecieron a Neko y no pude decir que no. Claudia y Neko son la noche y el día. Mientras que ella es independiente y arisca; él es dependiente y cariñoso hasta decir basta. Y como no, no se pueden ver. Pensé que con el tiempo se harían amigos o al menos se tolerarían. Pero los meses han pasado y las rencillas y los celos entre ellos siguen bien presentes. Así que ya doy la causa por perdida. Al menos creo que cada uno por separado es feliz a su manera. 

Os dejo con un par de instantáneas de los dos gatos practicando sus dos actividades favoritas: el sofing y hacer la fotosíntesis mientras controlan la fauna del barrio XDD
 




 
 


2 comentarios:

  1. me parece muy mal que no digas que a Claudia, le encanta estar con nosotros y se nos sube encima para estar con nosotros cuando estamos viendo la tele o jugando a la consola en mi caso xD
    Puede que no ronronee pero es cariñosa a su modo, que tal como la pintas parece que ni existamos para ella...

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    1. bueno, es que Claudia te quiere a ti, a mi sólo me utiliza XD Pero sí que es verdad que desde que llegó a casa hasta ahora, Claudia ha mejorado muchísimo en su comportamiento con nosotros. Y aunque reconozco que es la más guapa de los dos, un gato que no da mimos y no se deja mimar no puede competir para ser mi ojito derecho ;P

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