domingo, 20 de abril de 2014

Cine clásico (II): Rebelión a bordo

 

Título original: Mutiny on the Bounty
Año: 1936
Director: Frank Lloyd
Intérpretes: Charles Laughton, Clark Gable, Franchot Tone



Rebelión a bordo nos traslada al año 1789. La Bounty es un buque británico que navega rumbo a los Mares del Sur. El viaje es ya duro de por sí, pero bajo las órdenes del capitán Bligh aún lo es mucho más. Su carácter duro e inflexible hace que se conduzca de forma tiránica y a menudo injusta con su tripulación. Hartos de la situación a bordo, la tripulación con el primer oficial en cabeza deciden rebelarse y organizan un gran motín. El capitán es abandonado en un bote mientras los amotinados ponen rumbo a la Polinesia donde les esperan los encantos de la isla y una nueva cultura.
 
 
Ésta no ha sido una gran película para mí. Cuando leí el argumento del metraje me imaginé que estaría ante una película de aventuras ambientada en el mar, con dosis de acción (de la época, claro) y entretenida. Pero la verdad es que se me hizo muy larga y lenta. La película se divide en dos partes: la primera en la que se nos presenta la situación a bordo del barco y la segunda, lo que sucede en la isla una vez la tripulación se rebela. La primera parte se extiende demasiado (cerca de hora y media), la rebelión se produce en cinco minutos sin grandes efectismos y el desarrollo en la isla careció de gran interés o atractivo. Pensaba que estaría ante un metraje de aventuras similar a los que hacía Errol Flynn, pero el resultado está bastante lejos de lo que yo imaginaba. 
 
 
La película no consiguió convencerme, pero sí que hay que reconocer el gran trabajo que se realizó para llevarla a cabo. Se invirtió muchísimo dinero (fue la más cara del momento) y se cuidaron mucho los detalles para ser lo más fieles posibles a la época que se estaba intentando recrear. Se reconstruyó gran parte del barco y se hicieron reproducciones exactas de los trajes de la marina. También se cuidó mucho la elección de los actores protagonistas. Existe una gran química entre los actores principales: Charles Laughton que interpreta al capitán y Clark Gable, como el primer oficial. Esa enemistad se consiguió reproducir en la gran pantalla buscando a dos actores que no se soportaran en la vida real; Laughton era homosexual y Gable, un homófobo confeso.
 
 
Charles Laughton fue el gran descubrimiento de la película para mí. No conocía a este actor, pero después de ver su interpretación del despiadado capitán, estoy muy tentada de ver alguno más de sus trabajos. En Hollywood está muy bien valorado y su trayectoria es prolífica. A Clark Gable ya lo conocía, básicamente por sus papeles de galán con un puntito canalla. Rebelión a bordo sería un reto para él porque está bastante alejado de los personajes a los que nos tiene acostumbrados; interpreta a un héroe, un oficial que se salta las normas para defender a los demás porque está en desacuerdo con las injusticias que se llevan a cabo. Este papel también sería un suplicio porque tuvo que renunciar a su bigote. Este "nuevo" Clark Gable sin bigote me recordó físicamente muchísimo a George Clooney de joven.
 
 
 
Como comentaba, lo mejor de la película son las interpretaciones de los grandes actores, pero la historia es demasiado sencilla y predecible. No hay grandes giros ni sorpresas, todo es bastante inocente y lleno de moralejas, muy por el estilo del tipo de películas que se hacían por la época. Años después se hizo un remake de Rebelión a bordo, con el mismo título protagonizado por Marlon Brando. Una nueva versión que con el paso del tiempo consiguió eclipsar al original.
 

Sabías que…
 
-         Es la única película en la que sus tres actores protagonistas han competido por llevarse el Oscar al mejor actor y ninguno de ellos se lo llevó. Para evitar que la situación se repitiera, la Academia creó la categoría de Mejor actor de reparto.
 
-         En su reposición en España durante la Guerra Civil se le cambió el título de Rebelión a bordo por el de La tragedia de la Bounty. Las autoridades franquistas temían que la palabra rebelión del título pudiera incitar a una.
-         Clark Gable tuvo que afeitarse su preciado bigote por exigencias del guión. En la Marina Real en la época en la que se ambientaba la película los bigotes estaban totalmente prohibidos.
 

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