domingo, 12 de abril de 2015

¿Mala pata u ojo clínico?

Hoy estaba leyendo un artículo en el que se descubría qué suerte habían corrido la mayoría de las series americanas que se están emitiendo estos días. Una larga lista de series canceladas o renovadas y algunas otras que aún tienen su futuro pendiente de un hilo.
 
La primavera pasada, durante los upfronts, elaboré una lista con las novedades que más me llamaban la atención. Había series que me parecían muy interesantes, otras tenían actores que me gustaban y otras parecían muy originales. Con mi lista en mano, esperé a que se fueran estrenando y a ver cómo reaccionaba el público. Y debe haber reaccionado muy mal porque TODAS las series que me habían llamado la atención aparecen en la lista de canceladas para el próximo año. ¿Mala pata u ojo clínico?
 
Patidifusa, boquiabierta y sorprendida me he quedado. ¡Qué impopulares son mis gustos!
 
Algunas de las series que me llamaban la atención ya las he visto y no creo que sean tan malas para merecer un destino tan funesto. Sí, algunas son flojillas, pero no creo que haya tantas series de su estilo para saturar al público (menos CSI y sucedáneos y más variedad, por favooor). Creo que habría que haberles dejado un hueco en la parrilla para todos aquellos que estamos cansados de las series procedimentales. Lo que más coraje me da es que algunas han tenido unos finales tan tan abiertos... y otras nos han dejado con unos cliffhangers tan grandes...

Aquí os dejo la lista de mis cinco desafortunadas que no han conseguido pasar más allá de la primera temporada:


Manhattan love story. Una comedia divertida, dulce y entrañable sobre la relación de una pareja de neoyorquinos que se acaban de conocer y que son como la noche y el día. Una serie llena de referencias a la Gran Manzana, con una ambientación de lujo, un buen grupo de secundarios y su puntito friki. Lo que la hacía especial y diferente es que el espectador podía escuchar los pensamientos de los dos protagonistas, algo con lo que te echabas unas risas. Su final es bastante cerrado, así que no hay excusa para no darle una oportunidad y pasar un buen rato.



Asuntos de estado. A medio camino entre Scandal y Homeland, tenía todos los ingredientes para gustar al público: una protagonista guapa e inteligente que trabaja en la CIA como analista de los conflictos internacionales e informadora de la presidenta de los Estados Unidos, un drama que une a las dos mujeres y un conflicto político con unos terroristas que amenazan la seguridad del país. Cierto es que la serie iba a la deriva en algunos capítulos, pero tuvo un final la mar de impactante y nos dejó a todos con la miel en los labios.

A to Z. Otra comedia que gira alrededor de Andrew, un chico que trabaja en una web para buscar parejas y Zelda, una abogada. A lo largo de esta serie descubriremos cómo surge su historia de amor y qué es lo que les lleva a ponerle punto y final. Ésa es la teoría. La serie estaba planteada para qué cada capítulo estuviera dedicado a una letra del abecedario, de la A a la Z, como las iniciales de sus protagonistas, pero como la serie se canceló por la M, nos quedamos a medio camino de esa relación. A la serie le cuesta un poco arrancar y sus secundarios dejan bastante que desear, pero no creo que les hubiera costado mucho autorizar 13 capítulos más y así poder dejarnos una serie cortita y cerrada.


Galavant. Ésta creo que fue la apuesta más arriesgada de la temporada. Una comedia musical algo gamberra y extravagante ambientada en la época medieval. Un héroe que ha visto como su reputación está en entredicho, parte, junto con su fiel escudero negro y la princesa Isabella, hacia el reino de ésta para recuperar las tierras de ella que han caído bajo las manos del rey Richard, el mismo que le robó a nuestro héroe su gran amor, Madalena. Una serie divertida, irónica y desenfadada, con grandes números musicales compuestos por los autores de las canciones de La sirenita o Enredados que merecía mejor suerte. Por valiente y por diferente.

 
Bad judge. Un intento fallido de Kate Walsh por tener otra serie de éxito tras su paso por Anatomía de Grey y Sin cita previa. En esta ocasión, se metía en la piel de una jueza con una doble personalidad: en el trabajo tiene fama de ser dura y es temida por todos, mientras que una vez que deja el estrado se convierte en la mayor juerguista de la zona. Esta serie aún no la he visto y el argumento no tiene pinta de matar, pero me hacía gracia ver de nuevo a Kate Walsh. Eso sí, la cadena fue generosa y emitió los 13 episodios pactados.



Los próximos upfronts están a la vuelta de la esquina. A ver si para el próximo año mis gustos están más acordes con el público americano, porque sino ya me veo de nuevo colgadísima XDD

¿Os han cancelado alguna serie que os gustaba mucho y aún no entendéis el por qué? ¡Contadme!



 
 
 
 

2 comentarios:

  1. Sisisisi a eso de las series procedimentales, que ya estoy cansada de ver series de "polis" que se acaban enamorando.
    De las que nombras he visto A to Z, los protas eran encantadores y los secundarios flojillos, y Galavant, que sin maravillarme es de los estrenos más originales y divertidos.

    Yo estoy esperando a que digan lo que pasará con The Mindy Project, espero que la renueven ^^

    Un beso

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    1. Qué feliz me hace descubrir que no soy la única que está cansada de las series de casos XDD Al final ya cansa tanto médico, bombero, policía, investigador resolviendo problemas y no mucho más.
      Creo que estás de suerte porque en el artículo que leí 'The Mindy Project' tenía bastantes papeletas para ser renovada :) Yo de esa serie vi un par de capítulos, pero no acabó de engancharme... Lo que yo te diga, gafe total jaja
      ¡Besos!

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